LA CONSEJERÍA DE CULTURA Y PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL RECIBE LA OBRA DEL REFUERZO Y EL REMOZADO INTERIOR DE LA TORRE DE LA BIBLIOTECA INSULAR

23 jun 2010

La consejera de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria, Luz Caballero, recibió hoy la entrega de la  obra de consolidación y restauración del interior de la Torre de la Biblioteca Insular de manos de José Otero, director de Producción de Gestión Insular Umiaya SL, empresa adjudicataria del proyecto. La recuperación de este cuerpo arquitectónico singular, obra, como el resto del edificio, del arquitecto Fernando Navarro, ha supuesto una inversión de 150.000 euros y supone el refuerzo de la torre y la restauración y habilitación interior para posibilitar su uso. En una segunda fase de intervención se limpiará y pintará el exterior y se recuperarán la carpintería exterior. Los trabajos finalizados han supuesto el reforzamiento y consolidación de la estructura, la reparación y cableado de las paredes interiores, la recuperación de los suelos de madera y la restauración y refuerzo de la escalera de caracol que comunica las tres estancias interiores de una estructura “única en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria”, destacó Hugo Ventura, arquitecto que ha dirigido los trabajos.

La primera preocupación del equipo de arquitectos fue garantizar la estabilidad de la torre y prevenir futuros deterioros que la pusieran en peligro. Para lograr este extremo se han colocado cuatro columnas metálicas que, totalmente integradas en la propia estructura de la torre, han servido para reforzar el entramado, “realmente revolucionario para la época en la que fue construido”, que proyectó Navarro para sostener “un cuerpo de gran peso y volumen que se eleva más de 10 metros desde la cubierta del edificio principal”. Una vez asegurada la resistencia del inmueble se procedió a su acondicionamiento interior para posibilitar su uso. En estos trabajos se han respetado al máximo las singularidades constructivas y estructurales del proyecto original aunque se han añadido elementos indispensables como el cableado eléctrico y de telecomunicaciones.

Los arquitectos responsables de las obras se han sorprendido por el uso de materiales “adelantados a su tiempo” y por las atrevidas soluciones arquitectónicas, que Fernando Navarro utilizó para levantar el remate de antiguo ‘Círculo Mercantil’ de Las Palmas de Gran Canaria. El edificio es un magnífico ejemplo del estilo neoclásico que caracterizó a los primeros equipamientos de carácter público que se construyeron en la orilla derecha del Guiniguada y utilizó las últimas técnicas constructivas del momento tales como la utilización de estructuras de acero importadas desde el Reino Unido para reforzar el conjunto y de complicadas viguerías de forjado en madera que se ensamblaron utilizando materiales de primera calidad como el pino de Oregón.

El edificio del ‘Círculo Mercantil’ es fruto del interés de las élites burguesas del siglo XIX por dotar a la ciudad de equipamientos culturales, sociales y hoteleros. La zona quedó a disposición de la ciudad tras la desamortización de los terrenos dependientes del Convento de Las Clarisas que, entre otros espacios, incluía las actuales Alameda de Colón, Plaza de Cairasco, la propia Plaza Hurtado de Mendoza (llamada en el siglo XIX La Plazuela) y los terrenos que ahora ocupa el Teatro Pérez Galdós.

La construcción del inmueble se inició a finales del siglo XIX y sólo 30 años más tarde se reconfigurará su disposición anterior para dar cabida a una oficina bancaria. Posteriormente, a finales de los años 80, se volvió a reinterpretar el espacio interior del edificio para albergar la Biblioteca Insular de Gran Canaria, uso que ha marcado los últimos 20 años de historia de este edificio singular para la historia de la arquitectura de Las Palmas de Gran Canaria.

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