BEGOÑA PERERA: “LAS PALABRAS SE HACEN MÁS NECESARIAS QUE NUNCA”

09 may 2013

Begoña Perera es una de las tres cuentistas canarias que el día 10 de mayo tomarán parte en la sugerente propuesta ‘Cuentos eróticos por los rincones de Vegueta’, que impulsa por octavo año consecutivo la Biblioteca Insular del Cabildo grancanario en distintos enclaves del mencionado barrio histórico, coincidiendo con una edición más de ‘Good Night Triana’. Entre los cuentos que ha preparado para la primera sesión nocturna que dará comienzo en la Plaza de las Ranas a las 23.00 horas, señala que se encuentra “un cuento muy frutal y fresco de la escritora mexicana Angela Mastretta”.

Cuando se le pregunta por los ingredientes que a su juicio no deben faltar en un cuento de perfil erótico, Begoña apunta que “ritmo, descripciones muy cuidadas, sugerencias, complicidad, amores, juegos, pasiones, encuentros y desencuentros”.

Pero, ¿se ha ruborizado Begoña Perera en alguna ocasión al contar un cuento erótico o sentido como si estuviera desnuda ante el público?. “Pues sí, y aunque fue en mis comienzos, es algo que tengo muy presente cada vez que voy a contar historias a adultos, sobre todo si tienen algún contenido erótico.
Fue en Cuenca, en un pueblito, estaba en una sesión para adultos, y el público estaba comprendido en edades que iban desde los 20 años hasta casi los 90. Pues en un momento del cuento, en el más calentito, me fijé en tres abuelitas que me miraban fijamente desde las primeras filas. Me quedé tan bloqueada que por un minuto estuve en silencio pensando en ellas, y dejando el cuento a un lado… fue un momento como para querer desaparecer”, dice.

¿A qué atribuye la narradora más poder de seducción en un cuento erótico, a la imagen que se formula el escuchante en su mente, o a la capacidad misma de la palabra para activar el imaginario?. Según Begoña Perera “sería una mezcla de ambos ingredientes. En primer lugar la palabra aparece para sugerir, para activar el imaginario para que a continuación cada persona que la recibe tenga la total libertad para imaginar y jugar”.

La cuentista explica que la fuente de inspiración de sus cuentos es su experiencia lectora. “Yo sólo soy una narradora que lee desde literatura infantil hasta literatura erótica. Las historias son las que me atraen a mí, las que me escogen, las que se asemejan más a mi forma de ser, a mi forma de vivir, a mi forma de amar. Me enamoro de ellas”, añade.

Cuando le preguntamos sobre el valor de la palabra y la narración oral en el contexto de esta sociedad hipertecnificada, o sobre la posibilidad de que las palabras nos salven de algo, Begoña Perera sostiene que “en esta sociedad tan tecnológica, las palabras se hacen más necesarias que nunca. Debemos darles el protagonismo que se merecen, ya que a veces se pierde junto a ellas, el desarrollo de otras sensaciones. Debemos escuchar las de nuestros/as mayores y debemos dárselas a nuestros/as pequeños/as, para trasmitir los tesoros que tenemos en el interior. Con la palabra siempre se puede llegar a un entendimiento y, si no es así, se puede volver a decir con otras palabras, y otras, y otras, y otras…hasta al menos entendernos”.

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